
La forma en que el artista ubica un objeto cotidiano, y aparentemente inerte, en diversos escenarios exóticos nos hace acordar a la sensación de alienación que se puede sentir cuando nos vemos enfrentados a situaciones inesperadas. La idea se refuerza, sobre todo, en las maquetas en las que el perplejo viajero se pregunta cosas como "¿Y ahora qué hago?".
Esperemos que las aventuras del puf continúen. El que quiera ver más, que se dé una vuelta por el sitio original.
